Partidas que no deberían faltar
- Visita y medición en terreno, o revisión de planos.
- Trabajos previos: demolición o retiro de pisos antiguos, excavación, retiro de escombros.
- Base: material, espesor y compactación.
- Hormigón: origen (de planta o hecho en obra), resistencia y espesor de la losa.
- Refuerzo: tipo de malla, fibra o ambos.
- Terminación: estampado (molde, cenefas y color), afinado o pulido (sistema y grado de brillo).
- Juntas de dilatación: corte y, si corresponde, sellado.
- Protección final: sello acrílico, densificador o protector.
- Pendientes y aguas lluvia.
- Plazo, etapas y forma de pago.
Lo que suele quedar fuera (y conviene preguntar)
- Retiro de escombros y su volumen.
- Reparación de cámaras, canaletas o gasfitería bajo el piso.
- Bombeo de hormigón cuando el camión no puede llegar al lugar.
- Gradas, rampas, cenefas o rosetones adicionales.
- Trabajos en horario nocturno o por etapas.
Cómo comparar dos ofertas
Pon las cotizaciones lado a lado partida por partida. Si una no indica espesor, tipo de refuerzo o protección final, pide que lo agregue por escrito. Un precio más bajo a veces se explica por una losa más delgada, un hormigón hecho en obra o la ausencia de sello, y eso se nota con los años.
En JB, la cotización de un piso estampado residencial incluye visita, nivelación, gravilla compactada, malla, hormigón de planta, color, estampado, cortes, lavado y sello acrílico. Para hormigón pulido y proyectos de empresas y condominios cotizamos por partidas, según el proyecto.
